viernes, 18 de enero de 2008

Momentos a no-solas

El silencio que abraza, hoy me acompañó mientras tomaba un café con mi amiga de tertulia, él y el frio con lluvia que dejaron una aroma y color, que un artista no alcanzaria a plasmar.
el silencio se hizo presente, más la soledad esta vez no estuvo, pues la mirada de una buena mujer, la mantuvo aislada, y ella y mi café, hablaban fuerte, pero al corazón, los oídos estaban ocupados con la lluvia.

A Memo Anjel:

Jose Guillermo, o mejor Memo, (es que me suena raro llamarlo por su nombre de pila despues de haberlo escuchado tanto y leerlo otro poco).

Primero, decirle gracias, leerlo y escucharlo a usted en muchas ocasiones es tan refrescante, ya es bastante bueno ir saliendo de la ignorancia, supongo que este correo no tiene un objetivo específico, o mejor si, es la necesidad de comunicarse, tan inherente a nuestra especie, pero sobre todo con las personas en las cuales vemos un modelo de algo, el modelo suyo para mi tiene varias partes: uno, el de un intelectual, otro, el de un Judio, que según la tradición, está llamado a ser guia para las naciones (yo soy noájida observante), no he hecho mi declaración formal, pero estoy en el proceso, también, no menos importante, el de un Antioqueño, como yo, que ama esta tierra, a pesar de lo malo, y de la prostitución que nos hizo mirar hacia otro lado, desconociendonos a nostoros mismos, tal como usted se lo menciona a don Tomás Carrasquilla en una carta a él, y en "la otra historia" de Dario Ruiz Gómez.
Me gustó mucho el ensayo que salio de una conferencia en la Academia Antioqueña de historia, sobre los Sefardíes, a mi me encanta saber que heredamos tantas costumbres sefarditas, que hoy según muchos, dan fe de que somos descendientes, no para llamarnos Anusim, pero no para echarlo en saco roto, quien quita, empezar por el camino noájida, aunque a mi modo de ver, eso sería algo de la tradicion que debieramos reevaluar, nuestra relación con D-os.

Una cosa que me gustaria saber, es la posicion (real) de Spinoza respecto a D-os, al Judaismo, no entiendo muy bien el contexto de la excomunión y muchas otras cosas

Para terminar, apreciado Memo, quisiera pedirle autorización para publicar algunos textos suyos publicados en su blog, en mi blog noajidasmedellin.blogspot.com ,para empezar, la carta a Carasquilla, de ser posible.

Muchas gracias por su atención, y por todo lo que nos ha regalado,

Cordialmente

Juan Pablo Gómez Calderón

Tristeza...Ceguera temporal

Vuelve a mi la alegría, pues ¿qué otra cosa es la tristeza, que una ceguera temporal?. Tanto vetusto nos distrae y no nos permite utilizar los sentidos, aquellos únicos testigos de los regalos ya entregados, de la insuficiencia temporal en eones para fabricar una gota de rocío, el verde después de la lluvia o una caricia sin manos. La tristeza no existe, es ausencia de realidad, aquella última de que somos almas, inmutables ante los embates del vivir, el alma no muere, el alma deja de percibir por falta de ejercicio, cuando se fabrican aparatos sustitutos de los sentidos, degeneración que trata de ocupar EL Lugar Del Eterno. B'H'

Cacería

Mirando a mi sobrino, me resulta menos ilusa su cacería de una desprevenida mariposa, que las vacuas épicas en las que nos vemos envueltos día a día, pues su lírica misión está completa mientras transcurre, la nuestra, solo acaba con el fin de los dias.

Prenda

Diciembre 22 de 2007 -12.35 AM Hubo un tiempo (en lo que nosotros como humanos, llamamos tiempo), en el que mi vida y la de una mujer se cruzaron, de una forma especial, en esa en que las personas accedemos al deseo imperioso de encontrar respuesta en el sexo opuesto. Una noble joven de cuya imagen, además de bella, era sumamente dulce, sus anhelos, marcados por sus nobles sentimientos, hacían pensar que se fundían en los mios, briosos y caóticos, carentes de orden, mas no de fundamento. Ese ruido, que marcó la época, copó la mente de quien tenía a su lado, la fuerza que da la lealtad, la abnegación y los principios inquebrantables, de los que fuere dueña una doncella que el cielo había dispuesto, me acompañara. Tendría yo que pedirme cuentas a mi mismo, que a mi Creador, pues mis malas tendencias, las que estaban supuestas a catapultarme, me sedujeron hasta perderme en ellas y escaparme entre la espesa niebla, de quien su corazón había optado por entregarme. Dulce mujer que tu esencia no escapa a mis sueños, vuela, con tus alas y aliméntate por tus raíces, que lo que yo veo son destellos, de lo que es tu luz, que en tu bondad, quedé prendado por vestigios que la memoria se niega a desechar, gracias por serte fiel, y seguir al encuentro de lo que te marcó el destino, que por implacable, cede ante Lo mayor, la esencia divina que nos fué impregnada.