Es cierto, mientras no podamos percibir la Unidad, somos manifestaciones diversas de La gran Unidad, me explico, en el fondo somos iguales, venimos de la misma parte y a la misma parte nos dirigimos, pero en el intermedio, adquirimos características que nos diferencian y nos hacen únicos, que nos distancian, para podernos acercar. El problema, es que diferenciarse es un paso para fundirse, y no la meta en si, vuelvo y me explico: me debo diferenciar, partiendo de la igualdad, reconocer que hay aspectos inmutables de nuestra esencia que debemos reconocer, para poder construir a partir de ellos, la base sólida que le da firmeza a las manifestaciones de la esencia.
Ahora, bien,cada uno puede adquirir los mas variados rasgos, de acuerdo a su propio contexto e historia, y bien podria argumentarse casi cualquier comportamiento en la famosa "diversidad", pero hay cosas inaceptables, que no se alinean con la existencia y fin primeros, que van en contra de cualquier asomo de sentido, que son destructivos per-se, no podemos escudarnos en las características propias, para justificar comportamientos contraproducentes, eso sería el nacimiento de una nueva religión : el relativismo.
Una buena pista para adquirir mi identidad, sería a traves de la herramienta tiempo, si, mirar hacia atrás, y preguntarse entre tantas cosas, que ha sido lo que más ha perdurado, encontraremos cosas buenas y otras malas, pero siempre al final se impone la verdadera, pues la verdad, en si misma es eterna ¿o no?. Bueno si no sería una mentira, creo que esto lo podemos tomar como un axioma .
Así que tendría que empezar por mi propia existencia y análisis de mi propio tiempo, ¿qué es eso que ha perdurado?, despues, mis padres sus costumbres, arbol genealógico, historia nacional, hasta llegar a una conclusión que me permita identificar quien (lo mas verosímil posible) es que soy.
De mi propia pesquiza he encontrado que no soy, ingeniero, ni blanco, ni gordo, ni cristiano, ni católico, ni juan, ni pablo, ni paisa, bueno, cada una de estas cosas, pueden ser carácterísticas adquiridas de mi yo, esencial, pero ninguna de ellas me definen completamente.
Si, he sacado mas conclusiones que las que te acabo de mencionar, pero quisiera que tu mismo hicieras el ejercicio, y porque no, me contaras que encontraste.
Un abrazo para todos mis hermanos noájidas, colombianos, Americanos, Israelíes, Judíos, Arabes, y de todas las nacionalidades y tonalidades existentes. Quiera Dios, que podamos encontrar nuestra verdadera identidad pronto.
Mostrando las entradas con la etiqueta ateismo Dios existencialismo verdad dogma intelectual principios verdad. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta ateismo Dios existencialismo verdad dogma intelectual principios verdad. Mostrar todas las entradas
lunes, 25 de agosto de 2008
viernes, 29 de febrero de 2008
La Última Palabra
Hay cosas que me ponen los pelos de punta... ¡No!, no son los fantasmas, ni la inflación, ni siquiera pensar que en Colombia gobierne el Polo Democrático (esto último me aterroriza), es la palabra Dogma.
Vamos a definirla:
Dogma: s.m. (lat. dogma, -atis, del gr. dógma, decisión, decreto). Punto fundamental de doctrina, (principios, ideas) en religión o en filosofía, que no se puede poner en duda 2.Conjunto de creencias u opiniones; principios: el dogma Católico.
Básicamente, actuamos en concordancia a nuestro sistema de creencias, o ideas que tengamos establecido, independiente de la veracidad de estas.
Así que en principio, todos vivimos con un “dogma sano”, con el cual operar y ser en cierta medida, coherentes, sin embargo, no es el hecho de tener un sistema en que sustentar nuestras acciones (incluído el pensar) lo que encuentro desafortunado, sino el hecho de que éste no pueda ser dinámico, lo que encuentro realmente preocupante. Dado que el ser humano por naturaleza es un ser “insaciable” en lo que a información se refiere, pretendemos aislar esa sensación de insatisfacción, blindando nuestro entendimiento cada vez que este se amplía por la adquisición de un nuevo concepto que se logra acomodar o reemplazar a nuestro dogma inmediatamente anterior. Así, rompemos con nuestro propio instinto de grandeza, al desconocernos como seres infinitos, o al menos en contacto con el Infinito.
Es cierto que nadie está exento de contraer esta enfermedad, muchas veces autoadquirida, otras tantas, contagiada, pero dadas las circunstancias pueden haber sujetos más proclives a este mal , que otros que han tenido la fortuna de que el “freno dogmático” les haya sido removido.
Para sorpresa de muchos, en este grupo de los “dogmáticos” me encuentro con un ser bien particular, el Ateo, el nombre es claro: a-teo , no-dios, es Decir, niega la existencia de toda divinidad. Este, que se mofa criticando a los cerrados fanáticos religiosos, a los incultos, a los bárbaros, o a todos lo que no crean lo que él, tiene la desfachatez de anquilosarse inexorablemente en su propio dogma. Y no es que yo critique su ideal de vida, su “dogma temporal”, por el contrario, es su afirmación rotunda, con la que no me conformo, y más, con su arrogante actitud que vocifera su supuesta y ultimada elección por el intelecto, con la que afirma rotundamente algo que no tiene los fundamentos que se precia de tener.
Con mi escaso entendimiento, no podría demostrar la existencia de Dios, es cierto, pero mucho menos (y creo que no hay persona con esa capacidad), demostrar lo contrario.
Es cierto que el fanatismo religioso, filosófico o político, basado en la fé, es bastante fastidioso, y por nuestra naturaleza estamos permanentemente a su acecho. También es cierto que la ignorancia es un mal de nuestro mundo, así como lo es que nuestra percepción es limitada y hacer afirmaciones es en el mayor de los casos, andar por arenas movedizas, que irremediablemente tenemos que pisar para tratar de poner algo en contexto, tal como lo hago ahora, pero también me consta que los ateos “racionales” al contrario de lo que ellos creen, tienen mucho en común con sus contrapartes criticadas, solo que un dios que ellos crearon se llama Método Científico, cuando por mucho, puede llegar a ser una excelente herramienta.
Busquemos la verdad, para que nos demos cuenta que nunca la podremos poseer en su real dimensión. si acaso disfrutar de Sus visos, de Sus reflejos, y de paso dar gracias, mientras buscamos Sus raíces.
Vamos a definirla:
Dogma: s.m. (lat. dogma, -atis, del gr. dógma, decisión, decreto). Punto fundamental de doctrina, (principios, ideas) en religión o en filosofía, que no se puede poner en duda 2.Conjunto de creencias u opiniones; principios: el dogma Católico.
Básicamente, actuamos en concordancia a nuestro sistema de creencias, o ideas que tengamos establecido, independiente de la veracidad de estas.
Así que en principio, todos vivimos con un “dogma sano”, con el cual operar y ser en cierta medida, coherentes, sin embargo, no es el hecho de tener un sistema en que sustentar nuestras acciones (incluído el pensar) lo que encuentro desafortunado, sino el hecho de que éste no pueda ser dinámico, lo que encuentro realmente preocupante. Dado que el ser humano por naturaleza es un ser “insaciable” en lo que a información se refiere, pretendemos aislar esa sensación de insatisfacción, blindando nuestro entendimiento cada vez que este se amplía por la adquisición de un nuevo concepto que se logra acomodar o reemplazar a nuestro dogma inmediatamente anterior. Así, rompemos con nuestro propio instinto de grandeza, al desconocernos como seres infinitos, o al menos en contacto con el Infinito.
Es cierto que nadie está exento de contraer esta enfermedad, muchas veces autoadquirida, otras tantas, contagiada, pero dadas las circunstancias pueden haber sujetos más proclives a este mal , que otros que han tenido la fortuna de que el “freno dogmático” les haya sido removido.
Para sorpresa de muchos, en este grupo de los “dogmáticos” me encuentro con un ser bien particular, el Ateo, el nombre es claro: a-teo , no-dios, es Decir, niega la existencia de toda divinidad. Este, que se mofa criticando a los cerrados fanáticos religiosos, a los incultos, a los bárbaros, o a todos lo que no crean lo que él, tiene la desfachatez de anquilosarse inexorablemente en su propio dogma. Y no es que yo critique su ideal de vida, su “dogma temporal”, por el contrario, es su afirmación rotunda, con la que no me conformo, y más, con su arrogante actitud que vocifera su supuesta y ultimada elección por el intelecto, con la que afirma rotundamente algo que no tiene los fundamentos que se precia de tener.
Con mi escaso entendimiento, no podría demostrar la existencia de Dios, es cierto, pero mucho menos (y creo que no hay persona con esa capacidad), demostrar lo contrario.
Es cierto que el fanatismo religioso, filosófico o político, basado en la fé, es bastante fastidioso, y por nuestra naturaleza estamos permanentemente a su acecho. También es cierto que la ignorancia es un mal de nuestro mundo, así como lo es que nuestra percepción es limitada y hacer afirmaciones es en el mayor de los casos, andar por arenas movedizas, que irremediablemente tenemos que pisar para tratar de poner algo en contexto, tal como lo hago ahora, pero también me consta que los ateos “racionales” al contrario de lo que ellos creen, tienen mucho en común con sus contrapartes criticadas, solo que un dios que ellos crearon se llama Método Científico, cuando por mucho, puede llegar a ser una excelente herramienta.
Busquemos la verdad, para que nos demos cuenta que nunca la podremos poseer en su real dimensión. si acaso disfrutar de Sus visos, de Sus reflejos, y de paso dar gracias, mientras buscamos Sus raíces.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)